Bueno, no estábamos tan locos/as. El poder de los medios es limitado, el poder de la guita y la posverdad es limitado, el veneno oligarca es limitado.

Yo venía diciendo que sólo con fraude o terror social podía ganar el Virrey. Y aún así, hasta último momento le tenía un poquito de miedo al síndrome de Estocolmo. Hemos vivido días donde la racionalidad fue puesta a prueba. Quisieron enloquecernos.

Los números son muy contundentes y hace difícil pensar cómo serán los meses que quedan hasta octubre…Esta gente que ha hecho tanto daño cuidando más o menos a sus votantes, ¿qué hará ahora que sabe que se van casi irreversiblemente? La movida de los mercados que se mandaron el viernes demuestra el poder de fuego que tienen allá arriba.

Es realmente festejable la derrota del mejor equipo de saqueo de los últimos 20 años.

Ahora queda la bombita a semi estallar que dejan Lagarde/Macri y que vuelve central la pregunta si podremos zafar de su estallido con las medidas semi intervencionistas del capitalismo serio del SXXI.

En fin. Hoy es un día de alegría. Macri tenía que perder.

Que nadie baje los brazos, porque los problemas acuciantes de nuestro pueblo necesitan mucho más que un voto.

Salú!

La ilustración se la tomé prestada a Disculpen la Molestia
Anuncios