Injerencismo y Neoliberalismo en Venezuela

“Aquí no hay un líder mesiánico, aquí hay un ¡Gran Equipo!”, dijo Juan Guaidó en la presentación del “Plan País: La Venezuela que viene”, el 31 de enero. Yo, que lo miraba desde la Argentina de Macri, pegué un salto en mi silla que casi pierdo el equilibrio. Mis compatriotas entenderán el por qué…

No obstante, el “Plan País” no tiene sorpresas. Ninguna.

Hace unos días escribí un articulito donde enumeraba los múltiples intereses que tiene el imperialismo norteamericano y las grandes corporaciones multinacionales en Venezuela: “No es sólo por el petróleo”[1]

Tenemos claro: ningún principio humanitario, ni democrático persigue Trump y su liga de los lamebotas. Creo que se nota bastante. Sólo el fogueo constante de los grandes medios, puede tornar semi opaca una realidad, que ni siquiera se molestan en ocultar. Sólo basta mirar el twitter de la Casa Blanca, Donald Trump o Mike Pence (vice yanqui), para saber cuál es el próximo movimiento de la oposición “venezolana”. Vean, por ejemplo, el mensaje de Pence, el día anterior a la autoproclamación de Guaidó[2].

Por eso, no me asombra que el “Plan País”, presentado por “el equipo” del amiguito de Donald, sea bien claro y transparente en sus objetivos ¿Cuáles? Privatizaciones, desregulación, extranjerización, sumisión a los organismos multilaterales de crédito, etc. O sea, introducir, vía golpe/intervención, las políticas neoliberales en Venezuela.

Veamos.

Plan Entrega Venezuela

En el apartado “Estabilizar la economía”, de dicho “Plan”, proponen como primer punto:

“Acceder a la banca multilateral para solicitar el financiamiento requerido en condiciones preferenciales y ayuda económica internacional”[3].

Es decir: someter al país a las políticas elaboradas por el Fondo Monetario Internacional. Que va a aportar muchos dólares para sostener a su “oposición venezolana”[4], luego impondrá sus condiciones para cobrar el crédito, que terminará pagando el pueblo. Ya saben: ajuste, achique del estado, privatizaciones, flexibilización laboral. Y lo mejor de todo: ¡Deuda impagable! ¡Condicionamiento perpetuo! ¡Negocio eterno!

Punto 3:

“Desmontar el sistema de controles, regulaciones, trabas burocráticas y normas punitivas”.

Es decir: facilitar la entrada y salida de capitales, la entrada de importaciones, y la libre remesa de utilidades, etc. Por otro lado, resulta interesante el verbo “desmontar”. El diccionario de sinónimos me sugiere: “desarmar”, “deshacer”, “arrasar”, “derribar” o “demoler”.

Punto 5:

“Promover las inversiones internacionales en un marco regulatorio que genere confianza y protección efectiva a la propiedad privada”.

Es decir: aprobar leyes que les permitan a las grandes corporaciones actuar a su antojo en el país, para que puedan sentir “confianza y protección”. Cosa que, desde luego, no generaba el chavismo estatista.

Punto 6:

“Dar apertura a la inversión privada en la empresas públicas…”.

O sea… sencillamente ¡privatizar las empresas públicas! Permitir que las grandes corporaciones puedan hacer su agosto con los servicios públicos de luz, gas y agua, etc. Si usted está en Argentina padeciendo los tarifazos, mientras las empresas se llenan de guita (como siempre, desde que las privatizaron), sabrá a lo que nos referimos.

Por otro lado, y como no podía ser de otra manera, hay una apartado especial para la industria petrolera. Punto uno fundamental: “Aprobar una nueva Ley de Hidrocarburos”. Que incluiría:

– “Permitir que el capital privado sea accionista mayoritario en proyectos petroleros”.

– “Atraer, de manera significativa, capital privado nacional e internacional”.

No sé si nota la redundancia en “capital privado” (accionista mayoritario). En pocas palabras: privatizar, desnacionalizar, permitir el saqueo indiscriminado de los recursos petroleros de Venezuela.

El otro punto esencial:

“Reestructurar y redimensionar a PDVSA para consolidarla como una empresa pública competitiva”.

¿Qué le parece? ¿Reestructurar y redimensionar? ¿Le suena? ¡Y sí!: Achique, tercerización, flexibilización de contratos, privatización parcial… Si a esta altura del siglo XXI no conocemos los eufemismos neoliberales es porque somos muy “distraídos/as”.

El neoliberalismo es incompatible con la democracia. Venezuela lo vendría a demostrar una vez más ¿Habrá que agregar incompatible con la paz?

Mucho en juego

Pero si le queda alguna duda, vea las declaraciones de John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, en una entrevista por la cadena Fox. Dijo, sin vueltas:

“Marcaría una gran diferencia para Estados Unidos, económicamente, si pudiéramos tener empresas estadounidenses invirtiendo y produciendo el petróleo. Sería bueno para el pueblo de Venezuela, sería bueno para el pueblo de Estados Unidos. Nos jugamos mucho aquí”[5].

Tiene razón el Sr. Bolton.

Los yanquis se están jugando mucho: El libre acceso a las mayores reservas de crudo del planeta, sería una jugada maestra para el principal consumidor de hidrocarburos del mundo.

Pero también se juegan otras cosas: el rol como potencia hegemónica mundial. Puesta en duda últimamente. Se juega su disputa geopolítica, económica y militar, frente a las rivalidades que presentan Rusia y China. Esta vuelta a la “Doctrina Monroe” (“América para los (norte) americanos”) parece ser parte de esa estrategia. Lo dice muy claro el documento del Comando Sur, “Estrategia del Teatro 2017 -2027”[6]:

“Durante la última década, China, Rusia e Irán han establecido una mayor presencia en la región… Estos actores globales consideran el ambiente económico, político y de seguridad de la región como un terreno fértil para alcanzar sus respectivos objetivos a largo plazo y para promover intereses que pueden ser incompatibles con los nuestros y los de nuestros coparticipes (…) Para abordar estos desafíos de seguridad, SOUTHCOM desarrolló un enfoque en red para defender nuestras vías de acceso en el sur de los EE.UU., mantener la seguridad en nuestra nación y asegurar nuestra convivencia regional”.

Nótese en particular: “intereses incompatibles con los nuestros” y “defender nuestras vías de acceso en el sur”. Usan mucho el “nuestro”, cuando hablan de ¡Nuestra América! Son tan amplios y universalistas a la hora de invadir, pero si querés ir para allá te levantan un muro.

Por otro lado, las perspectivas económicas no son muy halagüeñas. Según el FMI se espera una desaceleración económica para el 2019. Y quien sabe si no viene acompañado de otro descalabro financiero[7]. Es decir, que se acentúa la crisis global capitalista iniciada en 2008. La guerra siempre ha sido un motor económico para EEUU. Tan sencillo como que es el primer productor de armas, el primer consumidor y el primer exportador del mundo. Se retiraron de Siria, pero no de la guerra.

¡Tiene mucha razón el Sr. Bolton! Nos jugamos mucho aquí. Está en juego la soberanía y la autodeterminación ¡Está en juego la paz en toda la región! ¡Está en juego la democracia! (Esa que es todo lo contrario a la “democracia” de los yanquis).

Es incalculable la devastación que podría producir una confrontación bélica. Ya sea mediante una invasión directa o fraguando una guerra desde Colombia (que hoy por hoy es la principal hipótesis). Nadie en Nuestra América puede permanecer imparcial ante ello. Más allá de los principios, que nos obligan a repudiar la injerencia imperialista y la guerra, ésta nos afectará directamente. Como una consecuencia inmediata probable, imaginen las migraciones masivas que un escenario bélico podría provocar. Vean lo que pasó en Siria y Libia.

Si en cambio se consolidara un golpe, la revancha clasista también será sangrienta. Recuerden que la “oposición venezolana” ha llegado a prender fuego a varias personas por ser sospechosos de chavistas ¿Qué pasaría si toman el poder? De entrada ya sabemos que las políticas económicas no beneficiarán a las grandes mayorías.

Como ya hemos dicho. Usted puede tener la opinión que quiera sobre Maduro y su gobierno. Eso sí, lo desafío que me responda lo siguiente:

  • Deme un solo caso de un país que haya estado mejor después de una intervención “humanitaria” yanqui.
  • Deme un solo ejemplo de un país que haya eliminado el hambre, la desigualdad, el desempleo y haya profundizado la democracia aplicando políticas neoliberales, como las que se propone el “Plan País”.

Entonces.

Que el pueblo venezolano defina los destinos de su patria. Con soberanía y autodeterminación. Con democracia popular e Independencia.

¡Fuera yanquis de América Latina!

¡No al Injerencismo!

¡Por la Segunda y Definitiva Independencia de los pueblos Nuestramericanos!

¡Socialismo o Barbarie!

 

La ilustación se la tomé prestada a Paco Garabato

Notas

[1] https://lapalabracaliente.wordpress.com/2019/01/27/venezuela-no-es-por-el-petroleo/

[2] https://twitter.com/VP/status/1087734655804194819

[3] Pueden consultar aquí el documento completo del “Plan País”: https://drive.google.com/file/d/1fKe9YSisG9RZRS4IorlMkDdg5SgDvqtH/view

[4] En otro apartado aclara expresamente que el financiamiento “vendrá de la asistencia masiva de organismos financieros multilaterales y países interesados en la restitución de la democracia y el desarrollo en Venezuela”.

[5] https://twitter.com/CervantesFAQs/status/1090300659558203396

[6] http://www.southcom.mil/Portals/7/Documents/USSOUTHCOM_Theater_Strategy_Spanish_(FINAL).pdf?ver=2017-10-26-124307-193&timestamp=1509036213302

[7] https://blog-dialogoafondo.imf.org/?p=10577

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